
Ha salido a información publica el Proyecto de Decreto del Gobierno de Aragón por el que se aprueba el reglamento que regula los servicios de atención primaria (AP) y queremos mostrar nuestra disconformidad con la con los principios que lo sustentan.
En primer lugar tenemos el convencimiento de que uno de los principales problemas de nuestra atención primaria es su baja financiación. Analizando estadísticas fiables y contrastadas nos encontramos con que gastamos en Aragón en AP exactamente la mitad de la media de los países de nuestro entorno (UE-15), en % del producto interior bruto. Nuestro Presidente del Gobierno prometió que en su primera legislatura nos igualaríamos, en lo que a gasto social se refiere, a esta media europea, esta promesa no ha sido cumplida. Su cumplimiento seria un paso importante para una sensible mejora de nuestra AP y para devolverle la importancia que requiere. Lo que nos tememos es que con este Proyecto de Decreto esta baja financiación se perpetúe.
Tras una retórica confusa, se tratan de introducir dinámicas propias de la empresa privada, cuendo los valores del servicio publico nada tienen que ver con las practicas propuestas: crear equipos autónomos dentro de la AP y practicas basadas en la competitividad. Esto puede generar fragmentación interna, confusión y ser base para el incremento de desigualdades asistenciales, que en nada beneficien a la prestación sanitaria ni al concepto de solidaridad que debe de presidir un servicio publico como la sanidad.
En el proyecto de decreto se pasa de puntillas sobre el tema de los incentivos a los equipos, quizás sea por que, como nos tememos, estos incentivos sean proporcionales a los ahorros conseguidos en al asistencia a los pacientes. Es fácil adivinar las dinámicas perversas que esto puede generar. Seguir leyendo...
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